IREN, operador de centros de datos de IA que cotiza en el Nasdaq, ha creado una filial europea y ha presentado su primer proyecto: un campus de IA de unos 300 MW en Badajoz, en Extremadura, al oeste de España. La empresa lo anunció el 21 de octubre en NVIDIA GTC Berlin y afirma que ya cuenta con potencia conectada a la red y con la licencia de obra civil para el emplazamiento. La puesta en servicio está prevista para 2028.
Un emplazamiento que llegó con el promotor
El terreno vino con Nostrum Group, un promotor español de centros de datos que IREN compró en junio. Según ForkLog, la adquisición dio a IREN acceso a unos 490 MW de capacidad conectada a la red en España, y Badajoz es el primer proyecto que sale de esa cartera. El equipo de Nostrum, de más de 60 personas, lo dirige Gabriel Nebreda como consejero delegado de IREN Spain.
El nuevo consejo europeo lo preside Ángel Corcóstegui, antiguo consejero delegado del Banco Santander, y Roberto Purcaro, procedente de Macquarie Capital, se incorpora como director ejecutivo para Europa. IREN indica que sigue consultando a las autoridades locales, regionales y nacionales a medida que avanza el proyecto. No se ha publicado ninguna cifra de inversión.
- Capacidad prevista: unos 300 MW, en un emplazamiento que IREN describe como compatible con la plataforma DSX AI Factory de NVIDIA.
- Refrigeración: refrigeración líquida en circuito cerrado que, según la empresa, necesita muy poca agua.
- Modelo de negocio: nube de IA y servicios gestionados para clientes que necesitan mantener sus datos en Europa.
Por qué Extremadura
Hace diez años, pocos habrían buscado en el oeste de España el sitio para un gran centro de datos. Lo que ofrece es espacio y, en este caso, una conexión a la red ya asegurada, que en buena parte de Europa es lo más difícil de conseguir. Los analistas han advertido de cuánto podrían elevar los centros de datos la demanda eléctrica en mercados como Irlanda; los promotores se trasladan allí donde existe la conexión.
El clima es la otra cara del trato. Los veranos en la vega del Guadiana son largos y calurosos, y una refrigeración en circuito cerrado con poca agua significa que el calor va al aire, de modo que los equipos de la cubierta y del patio se dimensionan para las tardes más calurosas. Lo mismo vale para los grupos electrógenos de respaldo que necesitará un campus de este tamaño: su potencia tiene que mantenerse a las temperaturas que de verdad se dan en el emplazamiento, no solo en la hoja de datos. Más sobre aplicaciones para centros de datos.
