Qué ocurre con el suministro de un centro de datos cuando la red se queda corta es ya una cuestión formal ante el regulador de Pensilvania. La Oficina del Defensor del Consumidor del estado presentó una reclamación contra PPL Electric Utilities el 2 de octubre, y el 15 de octubre el gobernador Josh Shapiro pidió a la Comisión de Servicios Públicos (PUC) que permita a su administración personarse como parte (expediente C-2026-3065756). Su oficina afirma que ningún gobernador ha intervenido en un procedimiento de la PUC en al menos 15 años. PPL abastece a unos 1,5 millones de hogares y empresas del este y el centro de Pensilvania.
Qué pide la reclamación
El defensor del consumidor, Darryl Lawrence, sostiene que las tarifas actuales de PPL son injustas e irrazonables porque los clientes existentes soportan costes que causan los grandes centros de datos. La reclamación advierte de que la falta de suministro y los límites de transporte podrían poner en riesgo el servicio a los clientes de PPL ya el 1 de julio de 2027, según informa The Epoch Times. Pide a la PUC que ordene una clase tarifaria y de servicio propia para los grandes centros de datos, en la que estos:
- paguen las mejoras de la red de transporte que necesiten;
- contraten servicio interrumpible, de modo que su suministro se corte en una emergencia de la red antes de que otros clientes se queden sin luz;
- paguen su parte de los costes de los programas de PJM que aseguran suficiente suministro.
La petición del gobernador recoge puntos similares, además de salvaguardas para los clientes existentes si el suministro no puede seguir el ritmo de la demanda. Cita una revisión preliminar según la cual las normas de PPL no tienen en cuenta el número creciente de centros de datos en su sistema. La administración indica que sus posiciones aún se están definiendo.
PPL remite a su tarifa LP-6
La clase de grandes cargas de PPL, la tarifa LP-6, se aprobó en junio como parte de un acuerdo en un procedimiento tarifario. Los nuevos grandes clientes asumen compromisos a 10 años y, a partir de 2027, pagan 11 millones de dólares al año para ayudas a hogares de bajos ingresos. PPL afirma que la LP-6 exige además el pago de la infraestructura dedicada, garantías financieras, un consumo mínimo y protección si un proyecto se retira antes de tiempo, y la presenta como la única tarifa para grandes cargas aprobada por la PUC en el estado. Está en revisión un Consumer Protection Transmission Rider independiente, que asignaría a esa clase parte de los costes de mejora de la red derivados del crecimiento de las grandes cargas. El acuerdo permitía reabrir la LP-6 una vez que la PUC publicara su tarifa modelo para grandes cargas, cosa que ya ha hecho. PPL dispone de 20 días para responder a la reclamación.
Interrumpible significa que los motores arrancan
Para el operador de un centro de datos, el servicio interrumpible es más que una línea de la tarifa. Un campus al que se corta primero en una emergencia sigue funcionando con sus propios generadores, y la frecuencia con que eso ocurra depende de lo ajustado que esté el suministro de PJM en los próximos veranos. Los grupos electrógenos de respaldo comprados para cortes poco frecuentes podrían pasar a ser una parte prevista de la operación de la red, con más horas de funcionamiento, más combustible en el emplazamiento y más atención del regulador de calidad del aire.
Nada de esto está decidido; la PUC no se ha pronunciado sobre la petición. Aun así, quien planifique un centro de datos en la zona de PPL hará bien en preguntarse para cuántas horas de emergencia al año debe especificarse la planta de generadores.
Fuentes: Office of the Governor (vía PA Environment Digest), The Epoch Times, PPL Electric Utilities (vía MarketScreener), Microgrid Media
