Las centrales térmicas de Togo no reciben gas por gasoducto desde el 7 de octubre, y el Gobierno se prepara para comprar más centrales de este tipo. La compañía eléctrica nacional CEET advirtió el 5 de octubre de que el mantenimiento del Gasoducto de África Occidental interrumpiría el suministro de gas a las centrales térmicas del país del 7 al 22 de octubre, y de que recurriría a combustibles líquidos más caros para mantener en marcha parte de su generación. Al mismo tiempo, el ministerio de energía se dispone a lanzar el proceso de selección de una nueva central bicombustible de 120 MW en el emplazamiento de la Central Térmica de Lomé, previsto para el cuarto trimestre de 2026.
Qué quiere construir el ministerio
El aviso de consulta previa al mercado, fechado el 31 de agosto y publicado por el Ministerio encargado de la Energía y los Recursos Minerales, describe la central como unidades modulares de motores alternativos bicombustible que funcionan con gas natural, con combustible líquido como respaldo. El contrato debe abarcar:
- diseño, suministro, instalación, pruebas y puesta en marcha;
- formación del personal de operación;
- un compromiso de mantenimiento tras la recepción provisional.
La preparación del emplazamiento y la evaluación de impacto ambiental y social quedan a cargo del contratante. La central se conectará a la red de transporte de 161 kV. El proyecto cuenta con el apoyo del Banco Mundial en el marco del Pacto Energético Nacional de Togo, dentro de la iniciativa Mission 300, y toda contratación formal seguirá las normas de adquisiciones del Banco Mundial. El 18 de septiembre se celebró una reunión híbrida con contratistas, empresas EPC, operadores de mantenimiento y posibles subcontratistas locales. Energy News Network, que informó sobre el proyecto el 17 de octubre, señala que el emplazamiento está en la zona portuaria de Lomé, junto a dos centrales existentes, y que una asociación público-privada es una de las estructuras en estudio.
El ministerio da el motivo con cifras claras: la demanda punta alcanzó unos 360 MW en el primer trimestre de 2026 y crece cerca de un 10 % al año, y el país carece de capacidad gestionable que acompañe a los proyectos renovables que está licitando.
Por qué el segundo combustible está en la especificación
El corte de este mes explica la exigencia de funcionamiento bicombustible mejor que cualquier texto de licitación. Togo importa electricidad y depende del gas nigeriano, señala Ecofin Agency, y los trabajos en el gasoducto ya se habían aplazado desde septiembre. Una central que solo puede quemar gas se queda parada dos semanas cuando se detiene el gasoducto; una con respaldo líquido sigue generando, con un coste de combustible más alto.
Para los licitadores, el respaldo líquido es algo más que un ajuste del quemador. Funcionar con combustible líquido durante días seguidos exige capacidad de almacenamiento y suministro de combustible en el emplazamiento, y la potencia del motor, las emisiones y el calor a disipar cambian de un combustible a otro. Una central en una zona portuaria costera trabaja además con aire caliente, húmedo y salino, lo que influye en la reducción de potencia de los motores y en la protección anticorrosiva de todo lo que está fuera de la sala de motores, incluidos los equipos de refrigeración. Estos puntos deben figurar en las preguntas de aclaración cuando se publiquen los pliegos.
Fuentes: Ministerio encargado de la Energía y los Recursos Minerales, Togo, Energy News Network, Ecofin Agency, Togo First
