El edificio avanza, el cliente ha firmado y la electricidad no llega. En esa situación se encuentra NextDC en M3, su campus de 225 MW en West Footscray, Melbourne. El operador australiano solicitó una suspensión de cotización el 19 de octubre y comunicó después al mercado que Jemena, la distribuidora eléctrica local, ha suspendido parte de las obras de la línea de 66 kV necesarias para el siguiente aumento del suministro de red al emplazamiento.
Falta un permiso municipal, no un transformador
El problema no es técnico. Según la comunicación de NextDC recogida por Cyber Daily y Bush Letter, Jemena detuvo las obras en septiembre alegando la oposición de vecinos y otras partes interesadas y la falta de consentimiento del ayuntamiento mientras continúan las consultas. Jemena no prevé reanudarlas antes de febrero de 2027, por lo que NextDC espera ahora el siguiente escalón de suministro para M3 en su ejercicio fiscal 2028.
El efecto económico fue inmediato. NextDC rebajó su previsión de ingresos netos para el FY27 a 475-500 millones de A$, desde 615-640 millones, y el EBITDA subyacente a 245-265 millones de A$, desde 385-410 millones. Unos 140 millones de A$ de cada cifra corresponden a los contratos de M3 afectados, que quedan fuera de la previsión hasta que la empresa pueda estimar cuándo empezarán a aportar. La inversión prevista para el ejercicio baja a 4.500-5.000 millones de A$, los nuevos proyectos de desarrollo y las compras de suelo quedan en pausa, y el consejo estudiará la venta de algunos terrenos en desarrollo.
La capacidad de M3 sigue contratada y la construcción de las salas de datos continúa; NextDC afirma que trabaja con su cliente y con Jemena en un nuevo calendario de aumento de potencia. La empresa declaró una liquidez de unos 8.700 millones de A$ a finales de septiembre. Las acciones, que cerraron a 9,16 A$ el 16 de octubre, cayeron un 41,7 % el 21 de octubre, según Fortune.
Los últimos kilómetros de cable
Cuando se habla de la energía para centros de datos, casi siempre se habla de capacidad de generación y de transporte. Aquí el eslabón débil fue la ampliación de una línea de distribución y la firma de una autoridad local. Fortune señala que los vecinos en Australia plantean las mismas preocupaciones que se oyen en Estados Unidos: electricidad, agua y ruido. Una solicitud urbanística separada para nuevas fases de M3, presentada en febrero, no se resolverá previsiblemente hasta después de las elecciones del estado de Victoria del 28 de noviembre.
Para quien planifica un campus, la lección práctica tiene más que ver con el calendario que con la ingeniería. Las salas pueden estar terminadas y equipadas mucho antes de que llegue el suministro para el que se diseñaron, y cada mes de espera se paga. Algunos promotores cubren ese hueco con generación in situ, temporal o permanente, que trae sus propios permisos, su logística de combustible y sus vecinos, y tampoco es una solución rápida en el límite de una zona residencial. Un retraso de red parecido costó hace poco su inquilino a un proyecto británico, como contamos sobre Microsoft y Nscale en Loughton. Más sobre la energía para centros de datos.
Fuentes: Cyber Daily, Bush Letter, Fortune
