Un exportador de GNL quiere convertirse en una compañía eléctrica para la IA. Venture Global anunció el 15 de octubre que ha firmado acuerdos marco de generación y red con GE Vernova y Baker Hughes Energy Services para hasta 16 nuevas unidades de isla de potencia de 720 MW cada una, junto con los transformadores de potencia correspondientes. Se trata de turbinas de gas de ciclo combinado con sus equipos asociados, en la misma configuración que la generación que la empresa ya opera en sus plantas de GNL, y están pensadas para alimentar centros de datos contiguos sin conexión a la red.
De la energía para licuefacción al cómputo
Venture Global ya produce su propia electricidad. Cuenta con unos 4,5 GW de generación modular a gas en seis islas de potencia, pedidas, en construcción o en servicio en sus instalaciones de GNL de Luisiana. Las 16 nuevas unidades sumarían en total unos 11,5 GW adicionales. La primera orden de compra está prevista antes de que termine 2026 y el resto por etapas, mediante acuerdos de reserva o nuevos pedidos; las primeras solicitudes de permisos debían presentarse en la semana del anuncio. La primera energía se espera para finales de 2028 o principios de 2029.
El objetivo son hasta 10 GW de capacidad de cómputo para finales de 2034 en terrenos que la empresa posee o controla, en función de los compromisos de los clientes y de las condiciones del mercado. Nada de esa demanda está contratado todavía. El consejero delegado, Mike Sabel, explicó que la plataforma funciona íntegramente detrás del contador y describió el plan como una expansión por fases hacia una eléctrica de IA verticalmente integrada que reúna suministro de gas, energía, sistemas de agua, terrenos y centros de datos. La empresa asegura que la expansión no tomaría nada de la red pública ni de los servicios públicos de agua y menciona sistemas de agua en circuito cerrado.
En isla, el trabajo es otro
Una central de ciclo combinado que es la única fuente de un centro de datos funciona con reglas distintas de las de una que vende a la red. No hay una red que absorba un disparo, así que la planta debe disponer de unidades de reserva y asumir por sí sola los escalones de carga de las salas TI, y el ciclo de vapor detrás de las turbinas de gas también tiene que seguir esas oscilaciones. En la costa del Golfo, el calor y la humedad restan potencia a las turbinas de gas justo en los meses en que la carga de refrigeración de una sala de datos alcanza su máximo, y con agua en circuito cerrado el calor de la central y de las salas termina en el aire.
No se ha publicado cómo se resolverán el arranque en negro y el respaldo en estos emplazamientos. En otros proyectos en isla, ese es el punto en el que los motores alternativos han vuelto a entrar en juego. Para quienes trabajan en centrales de turbinas de gas, lo llamativo es quién reserva la capacidad: una empresa de GNL, no una eléctrica. La primera orden de compra en firme, prometida para final de año, mostrará si hay inquilinos detrás.
Fuentes: Venture Global, BIC Magazine
