Un operador de centros de datos de Oklahoma City está construyendo su propia central de gas natural de 100 MW y no se conectará a la red eléctrica en absoluto. StateImpact Oklahoma, en una información para KGOU del 6 de octubre, cuenta que Scale Datacenters levanta la central en el antiguo campus de Chesapeake Energy en la ciudad, detrás del contador («behind the meter»).
Lo llamativo es de dónde salen las máquinas. Para esquivar los plazos de espera de los equipos nuevos, la empresa importa generadores usados de centrales desmanteladas en Bulgaria. Su director ejecutivo, Trevor Francis, dijo a la emisora que la instalación está pensada para integrarse en la ciudad de manera que la gente nunca sepa que está ahí.
Los permisos y la ley estatal que lo permite
Scale Datacenters presentó en septiembre sus solicitudes de permiso de calidad del aire al Oklahoma Department of Environmental Quality, que está haciendo la revisión técnica. Una central aislada de la red como esta es posible gracias a la Senate Bill 480, aprobada en 2025. La empresa, fundada hace unos dos años, declara 450 empleados y está construyendo también una instalación en el sureste de Oklahoma.
Motores de segunda mano, otro clima
Comprar grupos electrógenos de centrales cerradas en el extranjero es una respuesta directa a los plazos de entrega que tienen hoy los motores y las turbinas nuevos. Pero también significa llevar los equipos de un clima a otro. Los sistemas de refrigeración que venían con esas unidades se eligieron para otro emplazamiento, otra disposición y otros veranos. Si mantienen la potencia completa durante una ola de calor en Oklahoma, y cómo se comportan cuando varias unidades quedan muy juntas en una parcela urbana densa, hay que volver a estudiarlo para la nueva ubicación.
Con las emisiones y el ruido pasa lo mismo. Las unidades se autorizaron con normas europeas; en Oklahoma City necesitan un permiso estatal de emisiones atmosféricas, y una central que pretende pasar desapercibida en plena ciudad también tiene que ser silenciosa. Nada de esto es extraño en un traslado, pero es trabajo de ingeniería que no aparece en el precio de compra de un equipo usado.
El proyecto es pequeño comparado con los campus de varios gigavatios anunciados este año en otros lugares. Muestra, eso sí, hasta dónde están dispuestos a llegar los operadores para poner en marcha la generación de energía con rapidez cuando la red no llega a tiempo.
Fuentes: KGOU / StateImpact Oklahoma
