Un gasoducto que se retrasa un año no tiene por qué parar un centro de datos, siempre que uno esté dispuesto a pagar el gas por camión. Bloomberg informó el 8 de octubre, citando a personas al tanto de los trabajos, que Oracle lleva transportando gas natural comprimido por carretera a sus obras de centros de datos en Utah y Texas para no perder el calendario de construcción, y que estudia hacer lo mismo en el campus de Project Jupiter, en Nuevo México, donde el gasoducto va con retraso. Oracle no respondió a la petición de comentarios de Bloomberg, pero más tarde publicó en X un mensaje en el que elogiaba a su proveedor VoltaGrid por encontrar energía a un coste razonable para que los clientes reciban a tiempo su capacidad en la nube.
Tres emplazamientos, dos proveedores
En Utah, las entregas por camión han mantenido en marcha durante más de un año un centro de datos en las afueras de Salt Lake City mientras Oracle esperaba a que se construyera y conectara un gasoducto. Allí suministra el gas Certarus, filial de Superior Plus. En Texas, el gas transportado en camión alimentó los primeros trabajos del campus que Vantage Data Centers construye en el condado de Shackelford para Oracle y OpenAI; el proveedor es VoltaGrid. Según Yahoo Finance, Vantage proyecta ese campus Frontier con 1,4 GW y 25.000 millones de dólares, con el primer edificio previsto para el segundo semestre de 2026.
Nuevo México es el problema mayor. Project Jupiter, en el condado de Doña Ana, está planificado con 2,45 GW, y Oracle dijo en abril que se alimentaría con hasta 2,45 GW de pilas de combustible de Bloom Energy alimentadas con gas, en una microrred dentro del propio emplazamiento. El gasoducto Green Chile que Energy Transfer construye para abastecerlo, dimensionado para hasta 400 millones de pies cúbicos al día, debía entrar en servicio el 15 de agosto de 2026 y ahora apunta al 1 de febrero de 2027, después de que la State Land Office rechazara dos veces las servidumbres de paso y hubiera que desviar un tramo por terrenos federales. Oracle ha enviado al promotor un aviso de fuerza mayor para quedar eximida de pagos si el campus no abre en 2028 como estaba previsto. El gas en camión permitiría poner en marcha las primeras fases antes de que la tubería esté en servicio.
Lo que cuesta un gasoducto virtual
El método en sí no es nuevo. El gas se comprime en semirremolques en una estación de carga, se lleva por carretera hasta el emplazamiento y allí se reduce a la presión de línea; los proveedores lo llaman gasoducto virtual y, hasta ahora, servía sobre todo a minas y campos de perforación lejos de cualquier red. Lo nuevo son las cifras a escala de centro de datos. Jack Weixel, de East Daley Analytics, dijo a Bloomberg que el gas comprimido puesto en obra cuesta aproximadamente cuatro veces el precio de un gran hub de gasoductos una vez contados la mano de obra, los equipos y el combustible de los camiones. Ellie Holbrook, de SemiAnalysis, estimó que con una carga de 100 MW (subrayó que no es una cifra declarada por Oracle) un semirremolque grande transportaría unos 40 minutos de electricidad, de modo que incluso una parte pequeña de un campus necesitaría decenas de entregas al día.
Las acciones de Oracle cayeron un 5,5 % el día de la noticia, su peor sesión desde julio según Transport Topics; el flujo de caja libre de la compañía seguirá siendo negativo hasta que se terminen más de sus centros de datos de IA.
Combustible puente, planta permanente
Visto desde la planta, lo que importa es a qué alimenta el gas, no cómo llega. Los motores, las turbinas o las pilas de combustible de estos emplazamientos son permanentes; los camiones son un puente de uno o dos años hasta que se conecta el gasoducto. Todo lo que hay aguas abajo del skid de gas (generación, equipos de maniobra, la disipación de calor de los motores) se dimensiona para el campus final y tiene que funcionar correctamente también durante el periodo puente, muchas veces a carga parcial y en medio de una obra, con polvo y tráfico alrededor.
Eso cuenta también para el contrato de suministro de gas. Una flota de camiones se dimensiona para una carga; si el campus se energiza antes de lo previsto, o si el pico de verano llega antes que el gasoducto, el proveedor tiene que encontrar camiones, conductores y capacidad de carga con poco margen. Es una muestra más de que el calendario del suministro eléctrico, y no el de los equipos informáticos, es lo que hoy decide cuándo abre un centro de datos.
Fuentes: Transport Topics (Bloomberg), Yahoo Finance
