Pocos días después de unas elecciones en las que muchos votantes apoyaron a candidatos que quieren frenar el crecimiento de los centros de datos, Duke Energy comunicó a los inversores el 5 de noviembre que su propio plan no cambia. La compañía eléctrica, con 8,7 millones de clientes de electricidad, sigue contando con una cartera de grandes cargas de 15,4 GW y sigue construyendo generación a gas para atenderla, según informa Utility Dive sobre la conferencia del tercer trimestre.
La carga firmada avanza despacio
De los 15,4 GW, Duke tiene 7,8 GW bajo contratos de servicio eléctrico firmados, solo 200 MW más que al cierre del primer trimestre. La cartera en sí está prácticamente donde estaba en primavera. El consejero delegado, Harry Sideris, afirmó que las conversaciones con los demás clientes van bien, pero llevan más tiempo porque los acuerdos son más complejos. Hay tarifas para grandes cargas en tramitación en Carolina del Norte, Florida, Indiana y Ohio; según el informe, un acuerdo transaccional en Carolina del Norte podría traer allí la aprobación dentro de noviembre.
Sobre las elecciones, Sideris dijo que Duke siempre ha trabajado con ambos partidos y que no ve ningún cambio en su capacidad de colaborar con los nuevos cargos electos, que, en sus palabras, también quieren que las grandes cargas paguen la parte que les corresponde.
Más de 10 GW de gas hasta 2031
La parte de generación del plan suma unos 16 GW hasta 2031: 4,8 GW de almacenamiento en baterías y más de 10 GW de nueva capacidad de gas natural. Unos 5 GW del gas ya están en construcción en Carolina del Norte e Indiana, y las turbinas y el suministro de gas para los nuevos proyectos están contratados, escribe Utility Dive. Duke estudia además un proyecto de gas de 2,8 GW en Carolina del Norte combinado con una instalación de almacenamiento de GNL, que según Sideris daría más flexibilidad de suministro y menos exposición a las oscilaciones de precio.
Detrás está un plan de inversión de 103.000 millones de dólares. El director financiero, Brian Savoy, explicó que la compañía gasta ahora unos 1.500 millones de dólares al mes y prevé unos 2.000 millones al mes a partir del próximo año; Duke tiene previsto captar 10.000 millones de dólares en nuevo capital y ya tiene asegurado aproximadamente un tercio. No todo sale adelante: en septiembre los reguladores de Carolina del Norte denegaron por motivos de coste el permiso para una unidad de gas de 255 MW, un proyecto que Sideris sigue defendiendo.
El trimestre en sí fue sólido. Según el comunicado de resultados, el beneficio ajustado por acción fue de 1,99 dólares frente a 1,81 dólares un año antes, y el rango de previsión para 2026 se estrechó a entre 6,70 y 6,80 dólares.
La brecha entre cartera y contrato
Para quien vende o planifica un campus en el territorio de Duke, la cifra útil es la diferencia: aproximadamente la mitad de la cartera está firmada y la otra mitad no. Las centrales de la compañía llegan según su propio calendario, con gran parte del nuevo gas previsto hasta 2031, mientras que el centro de datos quiere energía el día en que se terminan las salas. En esa brecha es donde se especifican plantas de motores in situ, grupos electrógenos puente y generación de respaldo, y donde se resuelven las cuestiones de calor en el emplazamiento, ruido y permisos. Nuestra página de centros de datos explica cómo se integran estas plantas en un campus; un panorama comparable de otra compañía eléctrica figura en nuestro informe sobre Entergy.
