Wärtsilä ha puesto cifra a una cuestión que el sector de los centros de datos lleva tiempo discutiendo: qué debe alimentar un campus que no puede esperar a la red. En un comunicado del 2 de noviembre, el fabricante finlandés de motores presentó un estudio que compara plantas flexibles de motores con plantas de turbinas de gas de ciclo combinado para centros de datos aislados de la red, y concluye que los motores podrían ahorrar hasta EUR 200 000 millones en veinte años.
Qué compara la empresa
El estudio amplía un trabajo anterior de Wärtsilä sobre proyectos individuales. Parte de un escenario en el que la capacidad mundial de centros de datos aislados de la red llega a 55 GW en 2035, que la propia compañía describe como el extremo superior de las previsiones y no como una predicción. Para ese caso calcula un ahorro de unos EUR 196 000 millones, y vincula la cifra a acuerdos adecuados de red y de mercado. El escenario se basa en previsiones de terceros, entre ellas las de BloombergNEF, y en un repaso de los proyectos anunciados y de la situación de sus permisos.
La diferencia de coste se explica porque las plantas de motores necesitan menos equipos de generación y menos baterías para cubrir la misma demanda, ya que pueden seguir una carga variable. Wärtsilä añade dos efectos secundarios: un consumo de agua de refrigeración muy inferior, una reducción que cifra en casi el 100 %, y un emplazamiento mucho más pequeño. También señala el calor de los motores, que podría alimentar redes de calefacción urbana cuando haya una al alcance.
Un proveedor que defiende su propia tesis
Es un estudio de una empresa que vende los motores, y Wärtsilä lo reconoce al describir sus escenarios tecnológicos como ilustrativos. También prevé que los proyectos reales combinen varias tecnologías. Conviene tomar las cifras en miles de millones como una línea de argumentación, no como una oferta para un proyecto concreto.
La parte más útil es lo que ocurre cuando llega la red. Una planta construida para salvar una cola de conexión puede servir después como respaldo y para equilibrar la eólica y la solar, siempre que el mercado permita obtener ingresos por ello. Wärtsilä pide a promotores, reguladores y operadores de red que resuelvan esa cuestión cuanto antes.
Para quien planifica emplazamientos, la parte práctica resulta conocida. Una planta que funciona la mayor parte de las horas del año tiene un panorama de calor y refrigeración distinto al de una planta de reserva, y las cuestiones de agua y de terreno se resuelven en los primeros planos. Más sobre esto en nuestras páginas de centros de datos y centrales eléctricas.
Fuentes: Wärtsilä
